Lo último en belleza: Una piel radiante y luminosa o lo que se conoce con el nombre de efecto GLOW en la piel. Y es que los rostros poco naturales, súper estirados, tersos, sin una gota de arrugas y flaccidez por fin han pasado a la historia.

Lo que está muy claro es que los cánones y las tendencias de belleza están cambiando y que si hace algunos años las consultas de medicina estética y dermatología se llenaban, porque la moda era borrar del rastro todo rastro de arrugas y flaccidez.

Para ello se recurría a operaciones estéticas de estiramiento de piel y numerosas técnicas invasivas que lejos de conseguir una belleza natural, el resultado era por un lado la pérdida de expresión y por otro un aspecto súper artificial y antiestético que en la mayoría de los casos se debía al exceso y abuso de dichas técnicas.

Ni mucho menos mi interés es desprestigiar el trabajo de profesionales médico-estéticos, pero la realidad es que con el tiempo, se ha ido observando que todas estas técnicas tan invasivas no eran ni saludables, ni naturales.

Por suerte, esto ha pasado a la historia y a día de hoy la tendencia es la búsqueda de una belleza más fresca,natural y con un aspecto radiante dónde nuestra piel luzca más luminosa, muy cuidadas y con un aspecto saludable.
Para esto también se recurre a estos profesionales, pero la manera de tratar las pieles y las técnicas ha cambiado totalmente.

Que alegría que los tiempos hayan evolucionado y el tiempo ha demostrado que una belleza hermosa y juvenil no se consigue solo a base de estiramientos, cirugía e implantes, han surgido otras técnicas menos invasivas y más naturales  y la tendencia es buscar la manera de conseguir que las pieles estén radiantes, luminosas y con un aspecto más sano y saludable.

En esta búsqueda por conseguir dichos resultados, los laboratorios cosméticos investigan continuamente las causas de la pérdida de luminosidad y resplandor, y observan la relación que tiene la capa más superficial de la piel con las capas más profundas.

Los expertos en pieles coinciden en que el proceso de envejecimiento conlleva una serie de cambios a nivel externo de la piel y de su metabolismo.
Los primeros síntomas de envejecimiento aparecen con las arrugas alrededor de los ojos conocidas como “patas de gallo” y las arrugas de la frente, que en muchas ocasiones aparecen por una causa de movimientos repetitivos,  son arrugas de expresión propias por los gestos de cada persona.
Posteriormente aparecen las arrugas de la zona alrededor del labio superior conocidas como “código de barras”.
Durante todo este proceso suceden cambios en el nivel de hidratación, renovación celular y producción de melanina, por lo que la piel sufre cambios a nivel de homogeneidad y coloración.Pero verdaderamente los cambios más importantes suceden en las capas más profundas debido a un cambio en la actividad y la bajada de actividad a nivel celular.

Tampoco vamos a profundizar más para no complicaros, pero esto es lo más importante para que entendáis el proceso de una manera fácil y rápida.

Hace unos días en una formación a la que asistido, nos contaron que aproximadamente el 60 % de las visitas que acuden a las consultas de dermatología privada, tienen una causa original en el estrés, y es que esto es una causa de origen interno que afecta de una manera importante a nivel externo, produce que las pieles se desvitalicen, pierdan luminosidad y tengan un aspecto con poca luz y sin vida.

Es un proceso que empieza con la acumulación de células muertas en el estrato córneo que es la capa más superficial de la piel, debido a la bajada en la actividad de una enzima llamada Tripsina que lo que hace es favorecer el proceso de regeneración natural de la piel, y ésta la principal causa de la falta de luminosidad y textura homogénea de la piel. También la pérdida de hidratación y el exceso en la producción de melanina hace que aparezcan manchas y que el aspecto general de la piel esté con falta de resplandor y luminosidad .
Por otro lado factores externos como la polución y la climatología también afectan de una manera general en la piel.

El verdadero secreto para mantener una piel luminosa y radiente es una buena higiene diaria con productos que se adapten a las necesidades de cada tipo de piel. Y potenciar nuestra limpieza diaria con un peeling de arrastre o un peeling enzimático según las necesidades y tolerancia de cada piel, esto nos va ayudar bastante en el proceso de renovación celular, dejando la piel y el poro mucho más limpio, ya que es en esta capa externa donde se concentran todo el exceso de células muertas, impurezas, restos de grasa de las propias cremas, sudor y restos de secreciones de la propia piel.

Por lo que después de hacernos un exfoliante o peeling en la piel, no solo notaremos la piel mucho más limpia y fresca sino que cualquier producto que pongamos a continuación penetrará mucho mejor, al estar más limpia, la propia piel permitirá que la luz refleje en el rostro y se verá más radiante y luminosa.

Existen numerosos productos en el mercado que nos ayudarán en este proceso, lo más importante será ver qué tipo de piel tenemos y qué necesidades tiene en función de los niveles de hidratación, elasticidad, grasa, arrugas, pigmentación, tamaño del poro, etc.

Yo por mi trabajo Beauty Coach Profesional, utilizo un aparato para analizar la piel que me ayuda a estudiar y ver en profundidad las necesidades particulares de cada una. Esto unido con mi criterio y experiencia profesional, me permiten hacer una recomendación muy personalizada y certera sobre qué rutina y qué productos pueden funcionar mejor.

Si quieres saber más sobre mi trabajo puedes visitar éste artículo Personal Beauty Coach